13 de marzo de 2012

Marina and the Diamonds - Primadonna


El primer single del próximo disco de esta artista medio galesa medio griega lleva por título un adjetivo que significa "diva", en el sentido peyorativo, ya que la letra va de eso: una "estrella" con un ego muy grande. Y es que Marina se ha inventado un personaje que representa, según sus propias palabras, la antítesis de todo lo que ella representa. Es decir, que se ha teñido de rubia y se ha puesto de niña mona para ironizar sobre la ideología americana, la corrupción de uno mismo y el vacío al que le puede llevar a una persona la ambición por la fama.

Y yo te digo otra cosa, querida, estás intentando criticar algo convirtiéndote en ello... ahá. Muy lógico todo. En el fondo ya no quedas mal con tus fans de antes dando esta explicación tan gafapasta y así puedes hacer lo que te da la gana, ¿no? Si después de este disco vuelve al moreno y a lo que era antes me tendré que tragar mis palabras, pero esta mujer se ha vendido lo mismo que Dover con Follow The City Lights. ¿Es algo indeseable? No. Al contrario. Le doy la bienvenida al pop comercial. A mí me gusta más con este estilo musical. Pero no vengas engañando a la gente que lo haces para frivolizar sobre las personas que lo hacen, cuando eres fan de Britney Spears.


Dejando todo esto a un lado, la promoción del álbum, Electra Heart, que saldrá a finales de abril, empezó con una serie de vídeos/singles promocionales. Fear And Loathing la ha dejado como último corte del CD y la más destacable la ha puesto de bonus track, incomprensiblemente. Estoy hablando de Radioactive, una producción de Stargate que ya nos atisbaba la evolución musical de Marina.

Os voy a encasquetar todas las capturas que he hecho
del vídeo, porque me gustan todas y cada una de ellas.
Y por último llegó el que es el primer single oficial del disco: Primadonna. Objetivamente cumple casi todos los puntos para ser una canción perfecta. Producida por el omnipresente Dr Luke, y sin embargo no dándole un sonido tan genérico como en otras de sus creaciones, la canción empieza directamente con un estribillo cantado de forma muy dulce y que recuerda a un cuento de hadas. Esas subidas y bajadas y no solo unas frases planas que acompañar a un ritmo protagonista, como ocurre demasiado a menudo hoy en día, es lo que la hace especial. Y también esa desorientación que causa el esperar el subidón en el estribillo, pero no, llega justo después, muy a lo Hold It Against Me. Rajarán de Britney, pero antes de este tema pocas veces había visto que el estribillo solo explotase la última vez que se repite y los estribillos anteriores fuesen "lentos".

En la primera estrofa ya nos deja ver el trasfondo dance de la canción y ella recupera su tono de voz más habitual. Este es otro de los aspectos que más me gustan de este single. Marina nos ofrece un juego vocal de lo más variado, mostrándonos varios registros que aportan heterogeneidad. La estrofa es más hablada y despreocupada a la forma de cantar, pero en el estribillo lo da todo. Aunque antes del segundo estribillo donde se vuelve a paralizar la música, nos regala un pre-estribillo donde su voz suena genuina y más reconocible que a lo mejor en el resto.


En definitiva, esta pieza musical me parece fantástica. La composición melódica y la ironía de la letra son acompasadas por un muy buen arreglo musical. Y no sé si por lo particular de su forma de cantar, pero a pesar de estar producida por uno de los productores más sobreexplotados del momento, suena muy suyo y para nada común.



En cuanto al vídeo, es bastante sencillo pero cumple su función. Proyecta la vida de una diva de forma sarcástica. Acompaña bien a la canción y no pretende quitarle protagonismo al audio, como hacen otras cantantes megalómanas.

La estética es magnífica y una vez más la dotan de personalidad. No parece nada que se haya hecho ya. Si en caso, le encontraría alguna similitud con Hollywood de Madonna, ya que la temática lírica es parecida.

Eso sí, lo de llevar cuatro dedos de raíz morena con pelo rubio me chirría los ojos. Mira que tengo debilidad por las artistas de pelo trigal, pero a ella la prefiero de morena. Aunque este color no le queda mal. Ya sabemos que está haciendo una sátira de las divas, del prototipo americano, bla bla bla.


En resumen, Marina and the Diamonds vuelve con un sonido pop-dance para su segundo disco, que pretende parodiar predicando con el ejemplo. Pero nosotros te creeremos y pensaremos que en vez de convertirte en lo que renegabas, solo estás criticando de una manera muy visual. Primadonna es un tema redondo, y si tiene suerte, puede convertirse en un hit.

Si queréis conocer más sobre esta artista, podéis leer el post que hice sobre su primer disco aquí.