30 de marzo de 2012

Madonna - MDNA

Izquierda: portada de la edición estándar
Derecha: portada de la Deluxe

El nuevo disco de Madonna salió a la venta la semana pasada y lleva por título MDNA, unas siglas que tienen un significado triple: 

  1. Es la abreviatura del nombre de la artista.
  2. El mDNA es el material genético que transmiten las mitocondrias maternas a la descendencia. El mDNA del espermatozoide se queda fuera al perder la cola cuando entra en el óvulo.
  3. Tiene una gran similitud con las siglas de la droga MDMA, conocida vulgarmente como éxtasis o "cristal". Que según ella produce el mismo efecto que cuando se está enamorado.

En cuanto a las portadas, me quedo con la Deluxe, ya que no marea tanto este efecto acristalado (haciendo referencia a ese cristal/éxtasis del que hablaba antes). Imagino que es lo que pretendían, ya que va más acorde con el título, pero podrían haber hecho las barras de cristal más grandes o mucho más pequeñas. De todas maneras, me gusta. Peor era la de Hard Candy o la de American Life.

Cuatro años se ha tomado la señora para sacar nuevo álbum, ya que ha estado ocupada escribiendo y dirigiendo su película W.E. Pero vayamos a la música, que es lo que importa, porque a pesar de no hacer tour promocional (normalmente uno o dos mini-conciertos cantando unos cuantos temas nuevos) o actuaciones en televisión (ha hecho unas entrevistas para promocionar su película y ya), el LP debutará en el nº1 según las previsiones.


En mi opinión, la promo hasta ahora de esta era ha sido nefasta. Primero se filtró el single Give Me All Your Love como dos meses antes de su prevista salida, y en vez de adelantarlo o cambiarlo, ya que no tuvo muy buena acogida entre los fans/críticos, siguió adelante con lo que llevaba planeado. Por lo que el single salió cuando ya todo el mundo lo tenía más que escuchado. Le cambió el nombre a Give Me All Your Luvin' y lo usó como parte de la actuación del intermedio de la Super Bowl, un evento que tuvo una audiencia en USA de 111-168 millones de telespectadores. ¿Debería de ser suficiente para venderse bien a la semana siguiente, no? Pues no lo hizo. 

Luego se apresuraron a sacar la genérica Girl Gone Wild y no entró ni en listas. Pues claro, Madge, si no haces nada de promoción es normal. Se cree la diva gay por excelencia, pero en estos cuatro años han salido multitud de cantantes que no paran de trabajar y que han suplido ese hueco que dejó ella. El panorama musical actual está muy reñido y no se puede sacar disco con un segundo single que ni ha entrado en listas de ventas. Y a pesar de todo, entrará al 1, pero veremos lo rápido que baja luego...

Y es que hoy en día lo que da dinero en la industria discográfica son los conciertos. Al finalizar su contrato con la Warner, su sello desde el principio de su carrera, firmó con Live Nation en 2007, que al fin y al cabo es una productora de eventos en directo. El disco lo ha sacado a través de Interscope Records, que está asociado a Live Nation, pero lo que interesa es el parné y eso se consigue con el tour. ¿Para qué gastarse dinero en promocionar el disco si luego las entradas se venderán igual? Eso es lo que pensarán los trajeados altos cargos, pero a nosotros nos quitan esos documentos gráficos que quedan para la historia.

Aceptémoslo, Madonna se está haciendo mayor y al final acabará haciendo tours como Cher y todas estas divas, que sacan disco como excusa para hacer una nueva gira y llenarse los bolsillos.


Hablando ya del álbum, her madgesty vuelve a la música de baile que empezó con Confessions y que dejó aparcada con el Caramelo Duro. Si aquel se llamaba "Confesiones en la pista de baile", a este le podría haber puesto "Confesiones de un divorcio", porque las letras hablan mucho de su ex y de la relación que tenían. No es de extrañar, cuando ella misma ha co-escrito todo el disco y además lo ha co-producido también. Según Martin Solveig ella misma elegía las bases o ciertos ritmos para las pistas.

Por lo general, en casi todos los cortes le han puesto una voz de ardilla con autotune que no entiendo. Debe de ser que Lola, la hija, le habrá dicho que se le está poniendo voz de Manolo, se habrá obsesionado y les habrá subido el pitch a todas las canciones. Solo hay que oír el miedo que daba ya en algunas del disco anterior, como en la presentación de Candy Shop durante ese promo tour que comentaba al principio que en esta era no ha hecho. Luego habrá que ver cómo canta en vivo las nuevas, si es que lo hace en directo.


La apertura del CD es esta canción tan radio-friendly de la que ya hablé.


Una de esas rayadas que se pega ella de vez en cuando y que es lo que la hace única. La comunidad gay la puso por las nubes nada más se escuchó el preview y yo no quise subirme al carro, pero es cierto que destaca en cuanto a su originalidad. Aunque debido a su excesiva duración se hace un poco pesada. No obstante, lo caótico de la estructura de la pieza es lo que la hace diferente.

Es la primera de las producciones de William Orbit, conocido por trabajar con la Ciccone en su disco Ray Of Light. También ayuda en la producción The Demolition Crew = Demo = Demacio Castellon: el marido de Nelly Furtado. Ya había trabajado con ella en algún que otro tema desde Hard Candy.

William Orbit se supone que solo iba a trabajar con Madonna en un par de temas, pero cuando se pusieron a ello la química resurgió y al final salieron seis. Y yo creo que unido a que GMAYL no tuvo el éxito esperado, Madonna supo desviar las producciones de Solveig hacia la Deluxe e incluir inteligentemente las de Orbit en el tracklist de la edición estándar del álbum, ya que este saca lo mejor y más melódico de ella. Así como en el resto del disco canta más plano, a las de este productor les pone más sentimiento (ese final gritado lo demuestra).

En este caso canta con un tono bastante grave y que se acerca más a su tono natural. Y la parte que más me gusta es el estribillo, cuando dice: "Bang bang shot you dead, shot my lover in the head" y empieza ese beat discotequero chungo <3 El break dubstep sobraba, y el final es un desvarío total y yo lo acortaría un poco, pero entonces los talifanes me cortarían a mí otra cosa, porque la adoran tal cual está.

3. I'm Addicted

Otra idolatrada por muchos, pero a mí me parece bastante molesta, sobre todo el estribillo. Aquí ha metido la mano Benny Benassi y se le ha ido un poco. Lo que me gusta es el final, cuando empieza a repetir el título del disco.



Me encanta. La primera aportación de Martin Solveig al álbum viene en forma de esta despreocupada canción que a mí me engancha. Suena muy al productor, pero me da tan buen rollo que me da igual todo.

La letra habla de subir el volumen de la radio en momentos en los que se está agobiado por alguna situación, y dejarse llevar y evadirse con la música. La parte final cuando dice "Just let me turn up the radio" es  mi trozo preferido.


Ya hablé en otro post sobre el "buzz single". Para leer, aquí arriba el link.


Otra de las obras de William Orbit que demuestra su evolución como productor. Desde luego, musicalmente no se le puede reprochar nada, porque la producción es impecable. Empieza un poco repelente, pero luego mejora mucho.

En la composición y producción participa Klas Åhlund, habitual colaborador de Robyn.


Co-escrita y co-producida por unos tales Indiigo y Malih, es uno de los cortes más diferentes del LP y que le da ese toque de variedad, que de otra manera se hubiera hecho monótono todo el rato con música dance. ¿A quien no se le pega ese "Oh la la you're my Superstar"?


Nicki y M.I.A., además de participar en GMAYL, tienen una colaboración cada una en una canción del disco. Este tema arreglado por Solveig donde la tonadillera de Michigan canta sobre ser una madre divorciada, es donde pone su rap Nicki Minaj. Destacable cuando dice: "There's only one queen, and that's Madonna, bitch!".



Esta recuerda mucho a la era Ray Of Light y se parece bastante a Beautiful Stranger, que también fue producida por Orbit. ¿Entendéis lo que os decía que con este hombre Madonna juega más con su voz que en otras pistas que es mucho más lineal?


Fantástica. El ritmo de la estrofa a lo videojuego es genial. Y otra vez la música extraña que cautiva tras el estribillo. William Orbit y Madonna hacen muy buen equipo y no debería de haber pasado tanto tiempo sin que trabajara con él.


La canción que le hizo ganar el Globo de Oro a mejor banda sonora por W.E. y por lo que Elton John parece todavía mosqueado, al haberle arrebatado el premio.

Para muchos, una obra de arte, como el título dice. Pero a mí de momento no me llama tanto.


Siempre que leo ese título me acuerdo del noventero tema de Pont Aeri. Pasando página, este corte creo que es el más Orbit de todos y me recuerda a Substitute For Love (Drowned World). Esos sonidillos tan Ray Of Light son maravillosos. El productor ha sabido renovarse bastante bien con el paso de los años, pero esos pequeños detalles nos desatan una agradable nostalgia, y no se lo reprocho.

Aquí acaba la versión estándar del disco y partir de ahora van los temas incluídos en la Deluxe.



Después de trece valoraciones individuales ya no sé qué más decir. Otra de las producciones de Solveig que se ha quedado fuera de la edición normal. Está bien, pero entiendo que no haya entrado.


Una de muchas canciones del álbum en la que habla sobre su divorcio. En esta admite que "la cagó" y pide perdón.


¿Quizá por el dedo de M.I.A. en la Super Bowl la ha castigado y ha puesto su colaboración en la Deluxe? Porque la de Nicki está en la estándar... El caso es que esta peculiar canción no ha encontrado sitio en el tracklist. Pensemos bien y digamos que es porque el estilo es un poco diferente a la línea general del disco.

Me parece una pista bastante interesante y el hecho de que no concuerde con el resto la hace desentonar positivamente. Es como si la hubieran hecho entre risas o algo así. Pasando un buen rato. "Na na na na... Gonna sing my song tonight".


Otra que dice que echa de menos a su mejor amigo, o sea su ex marido. En esta por lo menos Benny Benassi (junto a The Demolition Crew) se ha salido de su elemento para adoptar un sonido algo diferente a lo que nos tiene acostumbrados.

17. Give Me All Your Luvin' (Party Rock Remix)

Y este bonus es casi por demanda popular, por lo que parece que gustó mucho tras su actuación en la Super Bowl, en la que cantaba un trocito con LMFAO. La Madge siempre succionando juntándose con lo más fresco del panorama.



En resumen, un disco bastante completo y que necesito escuchar más para tener una opinión más elaborada. Lo que creo es que en esta ocasión Madonna se ha influenciado por la moda actual de la música de baile, en vez de sacar su propio estilo como hacía antaño, que sacaba un álbum a su puta bola y nadie hacía música como esa. Ahí era cuando los demás se influenciaban en ella. Pero parece que para este CD no se ha querido calentar mucho los cascos (como ya hizo con Hard Candy) y se ha dejado llevar por los potentes beats dance y lo que se escucha en la radio, quizás intentando contentar a sus fans que pedían un Confessions 2. Menos mal que al final se puso a trabajar con William Orbit y lo ha medio salvado de la mediocridad de lo mainstream.

El resultado está bien, pero no es innovador, no me acaba de estallar y no creo que pase a la historia como otros de sus anteriores trabajos. Ya no es tan icónica como antes. Se ha convertido en una cantante más.