12 de febrero de 2010

Ceder o no ceder


Hace poco me enteré de que la Real Academia Española (RAE) había aceptado "asín" como palabra en el diccionario (aunque como vulgarismo, pero aceptada) y me escandalicé por tal asunto.

http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=as%C3%ADn

¿Debe la cultura ceder ante la incultura del populacho?

Es decir, si le preguntases a mi abuela, ella te diría que cogieses tu "amoto" para ir a su casa, colgarle unas cosas en unas "palometas" (perchas), de paso te quedas a comer unas "cocretas" y de postre unas "chirimboyas" y luego ya si eso te vas al médico a que te mande unas "medecinas" y te ponga unas "indiciones".

¿Debemos incluir estas palabras en el diccionario porque las usa mi abuela? En mi opinión, NO se debe ceder ante esto. ¿Hasta dónde llegaríamos?

A lo largo de la historia, otras palabras han cambiado también por su mal uso. Por ejemplo: la palabra "murciélago" en su origen era "murciégalo" (mur=ratón, ciég=ciego) y ahora se aceptan ambas. O "cocodrilo", es una transformación de la palabra inglesa "crocodile". "Vagamundo" ahora es "vagabundo" (aunque la RAE acepta ambas) y así muchas más.

Está claro que las lenguas están vivas, evolucionan y se adaptan a los nuevos tiempos. No podemos hablar hoy en día igual que hace 500 años.

Hay gente que dice que el diccionario de la RAE sólo hace que recoger el idioma, lo que es abundante en la calle. Pero al incluir estas palabras, esas personas que las usan "asín" ya se pueden respaldar en que esa palabra está en el diccionario y que por lo tanto, hablan correctamente.

En fin, un dilema de solución difícil.

Ceder o no ceder, esa es la cuestión.