
ME PA RE CE IN CRE Í BLE.
Está claro que son las niñatas las que votan con sus labios inferiores, pero no pensé que de verdad fuera a ocurrir.
El ÚNICO concursante que NO quería que ganase este año, se ha hecho con la beca de estudios de baile valorada en 30.000 € gracias a los votos de las telespectadoras descerebradas.
Si bien estoy de acuerdo en que es un bailarín bastante versátil y puede bailar casi todo... ¿dónde han quedado los valores personales y profesionales? Sé que estamos juzgando a un bailarín y no a una persona como en Gran Hermano, pero señores, por lo que se ha visto en la tele y por los comentarios de sus compañeros, es bastante evidente que tiene que ser una persona muy insoportable y prepotente con la que trabajar.
Con feos tan grandes como ha hecho a lo largo del programa (montar números, hacer el ridículo con las cámaras, contestar a profesores, irse en medio de una clase, no ensayar porque no le apetecía, quedarse durmiendo en vez de ensayar con los demás...) si fuera otro concursante lo hubieran echado del concurso.
¿Estas actitudes de verdad que la gente no las ve? ¿Estamos hablando de que sólo interesa el resultado final y da igual lo que se haya trabajado para conseguirlo? ¿Estamos hablando de que SÓLO interesa el físico de un bailarín y no su dedicación y esfuerzo?
Me parece muy injusto. Si bien en las otras ediciones ganó quien tenía que ganar y yo estaba de acuerdo, no puedo siempre estar de acuerdo en todo. Una muy mala moraleja se desprende de este resultado.
Al menos si algún día veo a mi Albert por la calle le podré decir que le voté para que ganara :) Y también me contenta que Lourdes (la ganadora moral) se llevara premios profesionales para seguir con su carrera, porque ella sí se los merece.
De todas maneras: felicidades, bellisimo.